4 abr 2011

'Hasta que caí en sus garras, yo era una chica sencilla en permanente intento de agradarle al mundo, a los vecinos, a los compañeros, a los desconocidos, al que te atiende en el kiosco, etc. Y cuando digo sencilla, no digo ''fea''. Soy hermosa, lo ví en el espejo pero quizá, no tan hermosa como para hacer que el se desespere por mí. Soy un poco mas alta que el promedio, mido algo mas de un metro sesenta. Soy castaña, de contextura potente, no soy flaquisima palito pero tampoco soy gorda. Si fuera hombre, saldria conmigo; estoy buena, pero me aburriría a los dos dias.
Hasta que lo conocí, yo era una adolescente tranquila. Me gustaba salir a caminar a escuchar los piropos de la calle. Si pasaba por una construccion y no me decian nada, ese iba a ser un dia pesimo. Si cuando iba a comprar chicles de menta al kiosquero, y no me regalaba un chocolate marroc, mi preferido; iba a ser otro pesimo día. Y si al darme vuelta, no habia dos tipos mirandomé; tambien. Por suerte, no pasaba a menudo, mis días eran buenos.'